Pregunta: ¿Cómo surgió esta película y cuál fue vuestra inspiración para contar esta historia?
Mina Mileva: Llevo 20 años trabajando en Inglaterra, y nunca me habían preguntado de dónde venía hasta que
comenzó el auge de los medios anti-migrantes alrededor de 2010. Los titulares de estos medios advertían sobre la afluencia de 30 millones de inmigrantes búlgaros y
rumanos. Una cifra falsa, ya que Bulgaria actualmente tiene solo 7 millones de habitantes. Para nosotras, esta película es un lamento por la péridda de la tolerancia
y normalidad en Londres, una de las ciudades más progresistas y de mayor aceptación cultural de Europa.
Nadie se imaginaba que un puñado de hombres ricos lograra imponer el Brexit solo para evitar impuestos o por alguna otra razón trivial. Los efectos secundarios ahora
son la venta de servicios públicos, la gentrificación y la violencia racista de la que todos sufrimos. ¡Y encima Boris Johnson como primer ministro! Incluso una
sátira no sería tan exagerada como los eventos que estamos presenciando últimamente. Sin tratar de ser políticos, no pudimos evitar notar que este efecto dominó
comenzó a entrar rápidamente en nuestros hogares. Por ejemplo, la factura de 26,000 libras para el reemplazo de dos ventanas es real. Fue impuesta por la comunidad
en la que vivo y no había forma de objetarlo. Estas ventanas tenían que estar hechas de oro para costar tanto. Y como puedes imaginar, eran del plástico más barato
del mercado.
P.: ¿De qué manera su película aborda los problemas de inmigración, gentrificación y los
desafíos a los que se enfrentan las sociedades multiculturales??
Vesela Kazakova: Ambas creemos que de una forma honesta, porque todo está basado en hechos reales y experiencias que conocemos de
primera mano y que están relacionadas con inmigrantes. Annamaria Lodato de [la emisora franco-alemana] Arte, mencionó que es fácil empatizar con estos inmigrantes
de Un gato en la pared porque no son desclasados. Han tenido un alto nivel educativo y se esfuerzan por ascender en la escala social, lo que probablemente
representa a gran parte de los ciudadanos europeos en la actualidad.
P.: ¿Hasta qué punto la película refleja la sociedad de Londres y el Reino Unido, particularmente en el clima actual del Brexit?
M.: Contar una historia real nunca puede ser
neutral y salir por la tangente a menudo es un desafío cuando trabajas con eventos reales. Tanto los búlgaros como los británicos tuvieron que luchar contra su
propias convicciones en Un gato en la pared y nosotras, como directoras, tuvimos que organizar ese campo de batalla con cuidado. Habrá declaraciones racistas,
prejuicios e insultos.
V.: Una conocida actriz británica negra que vino a nuestro casting nos dijo que Un gato en la pared era el
guión menos racista que había leído en mucho tiempo y eso nos enorgulleció mucho. Ella pidió una extensión de su papel y no pudimos trabajar juntas, pero ayudó a
establecer el tono de Rhianna, uno de los personajes. Las emociones volaban alto y tuvimos la suerte de tener un equipo que no tuvo miedo de mostrar sus
verdaderos sentimientos y emplearlos de la manera más creativa.
P.: Ambos trabajaron previamente en documentales. ¿Cómo influyó vuestra experiencia en ese campo en la dirección de esta película?
V.: El género documental, el cual amamos, debido a su veracidad y autenticidad, nos causó mucho dolor. Fuimos crucificadas por hacer un retrato
inocente de un artista excepcional, el animador Antoni Trayanov. La controversia fue cubierta por Variety. Nuestro siguiente documental, The Beast Is
Still Alive, nos dió el sobrenombre de "dúo demoníaco". Decidimos que era más seguro pasar a la ficción, pero siempre tendremos la tentación de hacer un
documental.
Por otro lado, mantuvimos un enfoque ficticio cuando trabajamos en Un gato en la pared. Ensayamos nuestras escenas hasta el punto de que comenzaron a
parecerse a la realidad. Eso fue intencionado. Asesores experimentados, actores y el equipo nos ayudaron a lograrlo.
P.: Trajistéis Un gato en la pared como un trabajo en progreso a CineLink en Sarajevo. ¿Qué papel jugó eso en el desarrollo del proyecto?
M.: CineLink fue nuestra entrada en los círculos de ficción. Experimentamos con una red de contactos de forma muy amable y directa. Recibimos el premio
Arte CineLink, que fue un tremendo impulso para nuestro proyecto. Un amigo lituano preguntó: ¿son estos 6.000 euros todo su presupuesto entonces? Por supuesto,
también teníamos dinero de la Televisión Nacional Búlgara y del Creative Media Program, pero ese amigo sabía que somos un poco ovejas negras en lo que respecta a
la financiación en Bulgaria.
P.: ¿Cómo terminaste trabajando con Glasshead Limited e Ici et Là Productions?
M.: Trabajé en Glasshead en Londres durante varios años produciendo animación para la BBC y Chanel 4. Glasshead y el director gerente Lambros Atteshlis
reúnen especialistas en documentales con un sentido astuto para los temas que cubren la realidad y los problemas sociales. Hace tres años me encontré con Lambros
nuevamente en Soho y le dije que tenía que presentarle una historia de ficción. Estaba sorprendido, ya que me conocía por la animación. Él dijo: "Tienes dos
minutos antes de que pierda interés". Esos dos minutos le dieron a la película otra dimensión.
V.: Conocí a Christophe Bruncher de Ici et Là en un taller EAVE [European Audiovisual Entrepreneurs]. Necesitábamos financiación para terminar la
película. Christophe acordó asumirlo y obtuvimos el apoyo de posproducción de la región de Ile de France en asociación con el CNC [French National Film Board].
Christophe es el tipo de productor que te apoyaría emocionalmente a todos los niveles. No es una sorpresa que haya producido películas extremadamente humanas, como
Growing Old Together y En lugar del Sr. Stein, que también fueron éxitos de taquilla.
P.: ¿Codirigirán su próxima película juntas?
M.: Creo que siempre trabajaremos juntas si las circunstancias lo permiten. Ya he tenido suficiente carrera en solitario en las artes y ahora creo que el
esfuerzo colectivo es lo que importa. ¡En nuestra próxima película tenemos el placer de extender nuestro equipo a su familia compuesta por cinco actrices!
V.: Soy una actriz conocida en Bulgaria y a menudo me preguntan por qué ya no actúo. Quiero trabajar en proyectos que hagan no solo por el bien de
mi carrera o a nivel económico. En nuestro próximo proyecto estaré frente a la cámara junto con mis hermanas y mi sobrina. Nuevamente, basada en una historia real,
esta película representará las tendencias actuales en la sociedad búlgara, como la violencia doméstica, la idea de un tercer sexo y la reciente corriente
homofóbica.