La trama se ensucia de rutina pugilística y policíaca hasta hacer del drama humano una concatenación de persecuciones y recuerdos de un pasado militar vinculado al espionaje del MI6. El gesto de Statham nunca cambia mientras se explora el desarrollo de una relación con toques paternalistas entre el exmilitar y la mirada adolescente de Jessie, sin referentes domésticos.
Ric Roman Waugh, reconocido por entregas como Objetivo: Washington D.C., Greenland: El Último Refugio, Operación Kandahar o Greenland2, todas protagonizadas por Gerard Butler, hace de la huida luchadora de Startham el atractivo de una película decadente en intensidad emocional y evolutiva en vivacidad matona. Shelter: El protector desenmascara a un Jason Statham tan previsible como certero en sus mamporros. La búsqueda del anonimato se interrumpe con la persecución del sicario policial intentando borrar el rastro y rostro del pasado manchado por una identidad incómoda para la inteligencia militar. En el reparto se cuelan nombres que dan algo de carácter al metraje como Bill Nighty, siempre efectivo y convincente. Las localizaciones paisajísticas o el entorno agobiante de la discoteca Fabric no ahuyentan a Shelter: El protector del contenido plomizo y conocido. La banda sonora de David Buckley mezcla música instrumental con toques tecno y un clásico de Frédéric Chopinine aportando más tensión y emoción al visionado . He aquí otro producto para el lucimiento del actor y productor británico repetitivo en su adrenalina golpeadora aunque pretenda lavar su figura con humanidad que prefiere esconderse en la sombra de su no identidad como antihéroe lleno de modestia y buen corazón. Este protector encadena al Jason Statham actual con Beekeeper: El protector en su senda de protagonista que honra a un título tan vulgar como la historia que representa. |