Sin pretenderlo, Ons es un estudio del territorio galaico en su extensión vacía, una postal de riscos y acantilados solitarios que respiran deshabitados. Zarauza, después de la huella dejada con Los fenómenos, no esconde su predilección por demostrar la sencillez de una comarca perdida que ni es noticia ni busca protagonismo. El invierno aquí respira frío y sigilo entre más días nublados que cielos claros, roto por la aparición de individuos extraños a su mundo tranquilo. Esta presencia, cargada de conflictos y traumas personales, invade la tranquilidad.
La narración es arisca, insulsa, lunática en ocasiones, empapada de sospechas hacia una pareja que esconde algo en el secreto de la infidelidad; ansiosa por recuperar una necesidad materna que se perfila difícil sino imposible. Frustración. También existe una mejoría en la tranquilidad de un hombre a quien dejar pasar el tiempo le sienta bien. El deseo de alguien que se ha impuesto perpetuar la saga familiar del farero con entrega asimilada no quiere perder protagonismo. La atalaya, preside este mundo de locura que estrangula sin asfixiar mientras sirve de linterna en un universo tan olvidado como tétrico: su isla.
La aparición de una mujer extraña, como si fuera superviviente del buque Santa Isabel en La isla de las mentiras, tampoco aporta credibilidad al relato; recarga una incógnita perezosa. La sinceridad de Couto sobresale ante tanto sujeto con un pasado escondido o un presente rutinario. Su figura, interpretada por Diego Anido, parte troncal de Trote, es el secundario que hace más llevadera la trama con ese humor que todos entendemos; es franqueza que no conoce maldad, la única imagen dulce dentro de un mundo apagado y artificial. |
No es un largometraje fácil. El lenguaje resulta inexpresivo, falto de entusiasmo quizás empujado por este ambiente inhóspito que no motiva la sonrisa. Los secretos, el deseo, retorcer lo no definido impulsan una historia cada vez más abigarrada sin fallar a la identidad del cine gallego contemporáneo. Ons es esa frialdad absoluta que se acerca al subconsciente a través de imágenes incómodas e interpretativas; una historia en donde el ocultamiento de las cosas desentraña su espíritu. |